Lo primero que viene a la mente cuando pensamos en un bosque suelen ser árboles, fauna o paisajes. Sin embargo, uno de sus beneficios más importantes es también uno de los menos visibles: el agua.
En muchas regiones del país, los bosques suelen percibirse como un recurso en riesgo o como un espacio distante de la vida cotidiana. En Salto de Camellones, Durango, el bosque es otra cosa: es trabajo, es ingreso, es permanencia y es parte de la identidad comunitaria.